Desde México, la organización REDES A.C. celebra un nuevo estándar de protección para el periodismo y la comunicación comunitaria. La Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación del país reconoció la importancia de la libertad de expresión en las radios comunitarias y revocó una sanción que pesaba sobre Élfego Riveros Hernández, referente de la historia de Radio Teocelo. En este blog, Mariana López Lima, quien ha sido la abogada representante de Élfego, celebra este logro y explica un poco más sobre su importancia en tiempos difíciles para el derecho a la comunicación, además de compartir fotos que ilustran esta trayectoria. Más información en el Comunicado de Prensa emitido por REDES A.C. disponible aquí.
En México, ser periodista, persona comunicadora o defensora del territorio, es una de las labores con mayor riesgo en el mundo. Desde 2024, Radio Teocelo, la radio comunitaria más antigua del país, con más de 60 años transmitiendo en Veracruz, y uno de sus pilares, Élfego Riveros Hernández, enfrentaron un proceso judicial que utilizó la figura jurídica de “violencia política en razón de género”, creada en un inicio para proteger a las mujeres en la vida pública, para ahora sancionar la cobertura periodística de interés público. La denuncia, inicialmente dirigida hacia Élfego, derivó en una cascada de más de 50 denuncias contra medios, organizaciones y personas que se solidarizaron con la radio en todo el país.
El 12 de agosto de 2026, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, la última instancia posible en México en esta materia, resolvió a favor de Élfego Riveros, creando un nuevo estándar de protección para la libertad de expresión en su dimensión colectiva [1]. Se reconoció la importancia de los medios comunitarios en un país democrático, obligando a los tribunales locales a considerar este contexto cultural y la base social en casos similares, admitiendo que en estos medios tiene una afectación que trasciende la esfera individual de la o el comunicador señalado [2]. También la sentencia abre la conversación sobre un debate urgente: la ponderación entre la violencia política en razón de género y la libertad de expresión, los límites entre la crítica política y la agresión a una persona por el hecho de ser mujer, así como el acceso a la justicia. Esto porque en el país hemos notado un ascenso en el uso malintencionado de esta figura, que lejos de buscar proteger los derechos de las mujeres, busca privilegiar los intereses personales de candidatas y de partidos políticos [3].
Para las personas que nos dedicamos al activismo, ya sea por decisión propia o por necesidad, sabemos que no es tarea sencilla. Menos en un país en donde defender lo que amas, aquello que importa, es un riesgo inminente de agresiones constantes.
Por eso ahora vivimos un momento lleno de gracia, que vale la pena totalmente el festejar. Por supuesto, teníamos muy pocas posibilidades. De hecho, a cualquier abogado, académico o jurista al que nos acercamos, pensaban que era prácticamente una batalla perdida: éramos nosotros en contra de un sistema diseñado para beneficiar a la élite política. Éramos nosotros en contra de una candidata de una coalición de los dos partidos políticos preponderantes en el país, con recursos prácticamente ilimitados y un tribunal especializado, donde pocos asuntos como el nuestro son siquiera admitidos para su estudio.
Creo que lo que logramos va más allá de los tribunales: fue la cúspide de lo mucho que puede lograr el articularnos. El verdadero triunfo de todo este proceso es lo que tejimos entre nosotras y nosotros, las nuevas amistades que se crearon y aquellas que se fortalecieron. El ver la magia que se puede crear cuando estamos juntas. Creo que eso es lo que pasa ante la adversidad, tienes dos opciones: dejas que te destruya o que te fortalezca y ahí está la oportunidad. El verdadero regalo fue la confianza que sentimos mutuamente, Élfego hacia mí y yo hacia él, hacia su familia, hacia la radio. Porque pudimos detenernos en cualquier momento, adaptarnos a la realidad que nos era desfavorable e intentar sobrevivir así, pero nos aferramos a nuestros sueños en común.
Para mí esta experiencia agridulce me transformó, porque si bien soy abogada, nadie te prepara para una situación así, en donde tienes una responsabilidad tan grande como la vida de una persona, su paz, su dignidad. Esta vivencia nos reafirma en lo personal y como grupo y nos recuerda una vez más que lo que hacemos vale la pena, que todo lo que se hace con otras personas siempre es el verdadero tesoro.
En un mundo donde todo parece líquido, que es inmediato y se nos escapa de las manos, me parece que tiene aún más relevancia defender los medios comunitarios. Creo que es históricamente lo que va a pasar, los primeros serán los últimos. Buscaremos cada vez más una construcción de la verdad que esté enraizada en lo humano, lo real, aquello que tenga sentido, que nos dé identidad.
Mariana López Lima es licenciada en Derecho y en Comunicación y Producción Audiovisual. Coordina el área de incidencia política en REDES A.C., donde impulsa estrategias legales e iniciativas de políticas públicas para fortalecer la comunicación indígena y comunitaria. Ha participado como delegada mexicana en la Conferencia Mundial de Desarrollo de las Telecomunicaciones (CMDT) y en espacios regionales como la CITEL, así como en debates internacionales sobre regulación de plataformas y gobernanza digital. Su investigación ha sido publicada por LACNIC y cuenta con experiencia apoyando a comunidades en el desarrollo, la gestión y la defensa de sus propias infraestructuras de comunicación. Mariana ha sido la abogada representante de Élfego y lideró la estrategia legal y de comunicación, con el apoyo de diferentes organizaciones como ProDESC - el Proyecto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, CEMDA - Centro Mexicano de Derecho Ambiental, Ojo de Agua, Boca de Polen, Derechos Digitales y la asesoría legal en lo electoral que acompañó al equipo.
Notas
[1] Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. (2026, 12 de agosto). Recurso de reconsideración SUP-REC-619/2025, actor: José Elfego de Jesús Riveros Hernández [Sentencia]. Disponible en https://www.te.gob.mx/buscador/
[2] El artículo (128) de la sentencia establece que “(…) tratándose de expresiones realizadas por el fundador y periodista de un medio comunitario, dado el efecto disuasivo o inhibidor que puede generarse en dicho ámbito, donde la información precisamente resulta más necesaria y adquiere mayor sentido, aunado a posibles efectos indirectos de estigmatización sobre el comunicador que trasciendan a su esfera individual y pueden impactar en la emisora comunitaria y en su base social, afectando su credibilidad, sus redes de colaboración comunitaria y, con ello, el adecuado funcionamiento de las dinámicas comunitarias de la radiodifusora.” Extracto de la sentencia SUP-REC-619/2025
[3] López Lima, M. (2025, 12 de diciembre). Llamado de atención a la clase política "feminista" de este país. SinEmbargo MX. https://www.sinembargo.mx/4737793/llamado-de-atencion-a-la-clase-politica-feminista-de-este-pais/